Por qué necesitamos un sacerdote.

La totalidad de la vida del creyente solo se puede vivir a la luz del sacerdocio de Cristo. Como el Mediador del nuevo pacto, Jesús funciona preeminentemente como el Gran Sumo Sacerdote sobre la casa de Dios. En palabras de James Henley Thornwell, «el sacerdocio es la perfección de la mediación», y tenemos un Mediador tan perfecto en Jesús, que ha, por una ofrenda… perfeccionado para siempre a los que están siendo santificados. (Hebreos 10:14).

El propósito y la providencia de Dios en el sufrimiento

El sufrimiento prueba nuestro corazón porque ¿quién necesitaría a Dios cuando todo esta bien? es allí justamente donde podemos confirmar en dónde tenemos puesta nuestra confianza y en dónde ésta descansa, las pruebas son el fuego por el cual pasa el oro por el crisol y remueve toda impureza de nuestro corazón como el orgullo, auto suficiencia y auto justicia.