Estudiemos Colosenses (Parte 13)
La preocupación principal del apóstol Pabloera que los creyentes en Colosas comprendieran que ellos estaban completos en Cristo y que nada deben agregar al perfecto sacrificio que el Señor ya efectuó en la cruz.
La preocupación principal del apóstol Pabloera que los creyentes en Colosas comprendieran que ellos estaban completos en Cristo y que nada deben agregar al perfecto sacrificio que el Señor ya efectuó en la cruz.
Una vida cristocéntrica es aquella en la que todo lo que se hace apunta a la gloria de Cristo. Y si somos sinceros, esta es la única manera en la que los creyentes debemos vivir, ya que nosotros hemos muerto, y nuestra vida está escondida con Cristo en Dios.
La iglesia cristocéntrica tiene como fin dos cosas: conocer y glorificar a Cristo Jesús. Ambas cosas están relacionadas y son interdependientes: una iglesia que no conoce a Cristo es una iglesia que no puede glorificarle, y una iglesia que no glorifica a Cristo es una iglesia que evidentemente no le conoce.
Dios a veces también trabaja de maneras extraordinarias, y cuando lo hace, Él trabaja por medio de la vocación; es decir, a través de instrumentos humanos. La mejor respuesta a la pregunta “¿Por qué Lutero?” Es que Dios lo llamó.
Nuestro fin principal es glorificar a Dios y gozar de Él para siempre. Ésta también debe ser la motivación y el fin principal de la Iglesia. La iglesia local con la motivación correcta será una iglesia saludable centrada en el evangelio, que no busca el cumplimiento de adjetivos sino de hacer la voluntad, la sola voluntad de Dios.
El tema de la Carta a los Colosenses es la suficiencia de nuestro Señor, Jesucristo, para suplir nuestras necesidades en cada área. Colosenses fue escrito expresamente para anular la herejía que había surgido en Colosas, la cual ponía en peligro la existencia de la iglesia. Mientras que no sabemos qué le fue dicho a Pablo, esta carta es su respuesta.
Si el apóstol Pablo tenía una pasión en su vida, ésta era la de anunciar a Cristo a todas las personas que tenía oportunidad. Era tal su pasión por predicar el evangelio de Cristo, que en una ocasión escribió: “¡Ay de mí si no anunciara el evangelio!” (1 Cor. 9:16)
El evangelio es sin duda el corazón del cristianismo bíblico. Digo cristianismo bíblico, porque hay muchos otros tipos de cristianismo, y muchos tipos de evangelio, los cuales no salvan.
Por Walter Jolón Muchos miembros de iglesias podrían estar causando mucho daño y lastimando el corazón de su pastor. Inconscientemente podrían estar actuando de maneras desconsideradas donde no han percibido el alcance de sus acciones en la vida del hombre terrenal que vela por sus almas. Como pastor que soy en una iglesia local debo…
El evangelio es sin duda el corazón del cristianismo bíblico. Digo cristianismo bíblico, porque hay muchos otros tipos de cristianismo, y muchos tipos de evangelio, los cuales no salvan.
La Biblia describe a la Iglesia de Cristo como Su cuerpo, una metáfora muy conocida. Esto nos da la idea de que Cristo continúa cumpliendo el propósito de Dios a través de la iglesia.
Vivimos en un mundo de individualismo y soledad en el que cada quien busca lo suyo. No importa si alguien más sufre, con tal de conseguir nuestro propio “bienestar”. Vemos, por ejemplo, políticos que no se interesan por lo que le sucede al pueblo, mientras ellos anden en sus carros de lujo y tengan grandes mansiones y dinero. Ese es solamente un ejemplo de los tantos casos que podemos ver en el mundo.